Mostrando entradas con la etiqueta poesia en el período Omeya. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta poesia en el período Omeya. Mostrar todas las entradas

lunes, 22 de marzo de 2010

Réplicas


A una muchacha de formados senos

invité a tenderse, sin cojín, sobre la arena del desierto.

“Así lo haré, aunque no sea mi costumbre”, dijo ella.

Y cuando iba a despuntar la aurora me dijo:

“Me has deshonrado. Ahora vete si quieres, o sigue,

si así lo prefieres”.

Pero no hice salvo sorber sus encías

y, entre charlas, besarla en la boca.

Me llené de toda ella.

Me envolví en su vestido de seda

y a mis ojos dije: llorad ahora.

Entonces se levantó

para borrar con su manto las huellas

y buscar las perlas del collar desparramadas.

Autor: Umar Ibn Abi Rabia (m.720), es el poeta del amor sensual y urbano, cuyos placeres canta de forma abierta pero delicada. Las mujeres de sus versos tienen nombre y apellidos y se mueven con extrema libertad; son desenvueltas e ingeniosas. Nos encontramos ante un poeta singular, cuya frescura y espontaneidad le llevan a recurrir a menudo al diálogo y a los metros cortos.

sábado, 20 de marzo de 2010

El amor ibahí (sensual)


El amor ibahí surge en la región de Hiyaz, región paralelo occidental de Arabía, junto al Mar Rojo (ciudades como Meca, Medina y Taif). Con el advenimiento del Islam se produce bienestar y riqueza en esta región, debido a que el Islam tiene como una obligación peregrinar a la Meca. Acuden a la Meca y sus alrededores gente de todos los lugares, lo que les da bienestar. Favorece el nacimiento del amor sensual.

Pero los poetas que cultivan el amor ibahí se diferencian de los udrís, en que dirigen el amor a muchas mujeres. Las amadas no son inaccesibles, los encuentros son fáciles y posibles. El poeta los relata con realismo, elegancia y sensualidad. La mujer tiene un papel activo, lleva muchas veces la voz cantante.

miércoles, 17 de marzo de 2010

Con el corazón a vueltas



Mi corazón es un extraño entre las costillas.

Llama, sin respuesta, a quien ama.

Le ciñe el pesar

pues cada dia la pasión y el llanto llaman a su puerta.

La pena se me ha llevado el corazón,

pues mi corazón, desde que tengo conocimiento,

herido está.

Su todos los corazones fueran como mi corazón

no habría ya corazones.

Poeta: Maynum Layla, personaje mítico que vivió en el siglo VIII, y que es conocido (traducción del árabe) por “El loco de Layla”, ya que según la leyenda, habría enloquecido tras el matrimonio de ella con otro hombre. Esta historia se convirtió en un auténtico leit motiv de la poesía mística persa y turca. Hoy en día es un mito recurrente que ha inspirado incluso obras teatrales como el Maynum Layla del egipcio Ahmad Sawqi m. 1932).

lunes, 15 de marzo de 2010

Agua fresca

Me acerqué a escondidas para allanar su morada

hasta penetrar ocultándome en la entrada.

Ella dijo: ¡por mi hermano; por mi padre, cuyo castigo temo:

si no sales, alertaré a la gente!

Salí sin que me vieran;

entonces ella sonrió,

vi que su mano no ofrecía resistencia

y, cogiéndola por las sienes la besé en la boca,

como hace el sediento con el cántaro de agua fresca.


Autor: Yamil Butayna (m. 701), primer poeta udrí en hblar del amor como una fuerza cósmica que se apodera del hombre, y que continua detrás de la muerte. Su poesía tiene un toque de sinceridad que le distingue de otros poetas del mismo género.

viernes, 12 de marzo de 2010

Amor udrí


El amor udrí lo inició la tribu de los bano udra, que significa amor castro. La tribu se movía por el centro de Arabia. Empezaron a enamorarse de una sola mujer, de la que se separaban, se consumían de amor y morían. Esto queda reflejado en numerosos textos. La leyenda que todos comparten es: se enamoran de pequeños de su prima, se separan de ella, normalmente porque ella se casa con otro. Pero la separación lo que hace es reforzar el amor.

Los udríes se jactan de que no tienen ningún contacto físico con la amada, porque sino el amor para ellos quedaría manchado. Su castidad no viene inspirada por un principio religioso, sino por la admiración a la belleza La perpetuación del deseo jamás saciado les conduce, o bien a la muerte, o a la locura que finalmente lleva a la muerte.

Los poetas udríes permanecen al margen de los entramados políticos, se dedican exclusivamente al amor. Sus poemas son monotemáticos y dan lugar a un nuevo género. Los poemas van dirigidos a una sola mujer, de la que además tenemos el nombre. Han sido considerados por los críticos como poetas menores. Los consideraban heréticos porque divinizaban a su amada. Algunos no rezaban hacia la Meca, sino hacia su amada. La poesía del amor udrí ha tenido mucha repercusión literaria. Los sufíes van a tomar la terminología de los udríes y los tomarán como símbolo. Los udríes también han influido en la poesía de los persas y turcos. La poesía udrí es la que mejor retrata lo conocido como amor árabe.

Enlaces relacionados:

miércoles, 10 de marzo de 2010

Los amantes legendarios

Desde la Arabia prei slámica había existido siempre rivalidad entre Arabia del Norte y árabes del Sur. Cuando llega la dinastía omeya al poder, se acrecienta aún más. Los omeyas se apoyan en los árabes del Norte y a partir de ahí se establece un juego de alianzas. Los árabes del Nortes eran protegidos por los Omeya en detrimento de los del Sur.
La primera poetisa que forma parte de esta tradición es Layla Al Ajyaliya (m. 704). Estaba enamorada de Tawba que murió en 674, y Layla murió en su tumba por inanición, escribiéndole poemas de amor. Las mujeres eran muy importantes en los ritos de duelo: existían las plañideras, que luego se prohibirían con escaso éxito. 


Otro poeta de amantes legendarios es Waddah Al Yaman (m.714). Era tan bello que cuando salía tenía que cubrir su rostro porque provocaba desmanes en las mujeres. De él sólo se conservan 27 versos, los cuales van dirigidos a la mujer del Califa Al- Walid (705- 712). En torno al poeta se fragua una leyenda, que dice que éste mantenía una relación con la esposa del Califa. La esclava se enteró y se lo contó al Califa, que ideó una treta para deshacerse de él. Mandó un regalo a su mujer mientras estaba con Waddah, entonces este se escondió en un arcón para no ser descubierto. El Califa mandó enterrar el arcón, y Waddah fue enterrado vivo.

La esclava es un personaje traidor, y otro personaje es el malvado que vigila a los amantes. Luego se harán estereotipos con estos dos personajes. Waddah representa la continuación de los amantes legendarios.

martes, 9 de marzo de 2010

La poesía amorosa en el periodo Omeya



El Califato Omeya dura desde el año 661 hasta el 751. Durante este periodo sube al poder la dinastía de los Omeya y trasladan la capitanidad de Arabia a Siria. Será durante ese siglo cuando se va a producir la poesía árabe más rica, por eso se llama el siglo de oro de la poesía amorosa. En este período hay tres tendencias amorosas:

1. Amantes legendarios

2. Amor udrí (casto)

3. Amor ibahí (sensual)

Las dos últimas tendencias son innovadoras.